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Que Nos Pasa A Los Argentinos?.... Estamos Todos Locos? Lic. Inés Susana Fragassi
Inicia su plática frente a una pizarra verde, el singular cómico Fabio Alberti en el memorable programa humorístico “Todo Por Dos Pesos –Que sea lo que Dios quiera” que coprotagoniza con Diego Capusotto. Luego en un veloz y sorprendente juego de escritos –casi jeroglíficos- y verbalizaciones intenta articular hechos y frases que lindan entre lo absurdo y lo inconexo, concluyendo –en general- con alguna composición pintoresca y/o simpática. Este estilo de humor que se inició en Argentina –según mi parecer- a los principios de 1990 con CHA CHA CHA, con Alfredo Caseros, denota si se quiere una comicidad “loca” que se caracteriza entre otras cosas, por el absurdo, por el pensamiento concreto, por una muestra de elementos inconscientes en crudo, predominio del principio del placer, levantamiento incondicional de represiones, enlaces arbitrarios entre elementos inconexos etc, lo que de algún modo provoca sorpresa y a partir de ello desentendimiento o gracia… Según las posibilidades y características del espectador. Los años transcurrieron, la convertibilidad y la entrada al primer mundo, la globalización y la era de las comunicaciones, la reincidencia de corrupciones pretéritas y encarnadas, los corralitos, corrales, la pesificación y salida abrupta del primer mundo, para ubicarnos en los primeros sitios del riesgo país, etc, etc… O sea, lo que en principio sorprendió como una comicidad especial, a la luz de los acontecimientos, se cotidianizó a nivel que vivimos en una variedad del “todo por dos”, signado por los reality show, los mediáticos, los noticiosos en crudo, donde todo se expone, todo se dice, donde nos habituamos a convivir sin diplomacia entre lo erótico y lo tanático, la vida y la muerte, el sexo y la agresión mediatizada –solo en el sentido de los medios- pero como fin en si mismo. Esta última semana, por ejemplo, fuimos víctimas –y en algún punto actores- del drama del secuestro del padre de Pablo Echarri, y la descarnada batalla de los medios sobre las acusaciones del Padre Grassi…. (metaforizaría “los padres” en problemas… Carentes de leyes y normas claras, no es para sorprenderse). Sin entrar a debatir sobre los particulares, que dan para reflexiones aparte, se observa una carrera irrefrenable de decir más, de mostrar más, de ganar rating, de ser protagonistas, de obtener todo tipo de beneficios… Pero del sufrimiento, de aquellos de los que padecen, de las consecuencias perniciosas y/o fatales parece que a casi nadie le interesa… Concluyendo, reflexionaríamos seriamente con el inquietante interrogante de Alberti: Que nos pasa a los argentinos? Estamos todos locos?. O conducirnos inevitablemente a “Que sea lo que Dios quiera” Lic. Susana Fragassi
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