Watson se sintió impulsado a explorar más y mejor la naturaleza del proceso del aprendizaje como un problema de la modificación de la conducta. Redujo tanto la psicología animal como la humana al estudio de la conducta. Según él, había que estudiar las modificaciones de la conducta en función de las situaciones de estímulo y respuesta.
La primera formulación de este sistema conductista de psicología tuvo lugar en un curso de seminario en la Universidad de Chicago, en 1908. Watson saca de su campo de estudio las sensaciones, las imágenes y los sentimientos.
En 1915, Watson comenzó a darse cuenta que podía poner el acento en el condicionamiento como llave maestra de todo el aprendizaje. Al cabo de pocos meses ofreció un nuevo enfoque de la psicopatología: lo que hasta entonces se había llamado una mente enferma no era sino el resultado de un proceso de entrenamiento. Si conociéramos la historia de nuestras inadaptaciones humanas, podríamos explicarlas perfectamente en función del condicionamiento.
De esta manera Watson concentró su atención sobre los problemas humanos, especialmente sobre los problemas de la psicología infantil. En colaboración con Morgan esbozó en 1917, la posibilidad de una psicología de la personalidad basada en el condicionamiento temprano. Así fue como en 1916 y 1917 comenzó a estudiar los reflejos y la conducta instintiva de los recién nacidos.
En 1919, comprobó a través de experimentos que no sólo los hábitos motores simples, sino también importantes y duraderos rasgos de la personalidad, tales como las tendencias emocionales, podían ser "construidos" en el niño mediante el condicionamiento. Este experimento tuvo en seguida una profunda repercusión en la psicología norteamericana.
Watson concebía los "procesos mentales" como formas internas de la conducta, poniendo de relieve especialmente la relación del lenguaje con el pensamiento. Watson insistía en que todos los fenómenos de la vida interior son, en realidad, el funcionamiento de mecanismos tan objetivos, aunque no tan observables, como las contracciones musculares. El estudio del lenguaje tuvo, pues, capital importancia para la formulación de la teoría conductista. La interpretación de los hábitos del lenguaje pasivo en términos conductistas resultó sumamente simple: las palabras, que actúan como sustitutos de las situaciones, provocan las mismas respuestas que determinarían dichas situaciones. El "significado" de una palabra no es más que una respuesta condicionada a dicha palabra.
En consecuencia, el conductismo formuló los procesos del pensamiento en función del lenguaje; ya no encontramos "ideas", sino movimientos verbales como elementos constitutivos del pensamiento. Por cierto que deben existir formas del pensamiento que no sean verbales; y bien, los conductistas expresan dichas formas en función del gesto, de los ademanes, del movimiento de los pies, del cuello, del tronco, sobre todo, de los ojos.
El movimiento conductista utilizaba el método de la respuesta condicionada. Uno de los resultados de este estudio intensivo de la respuesta condicionada y del reconocimiento de su importancia para la teoría del aprendizaje fue la tendencia de los conductistas a creer que todo aprendizaje no era más que condicionamiento, y que la respuesta condicionada constituía la verdadera unidad de la conducta aprendida.
La popularidad del conductismo en los Estados Unidos se hizo tan grande, que se dio el nombre de "conductistas" a multitud de experimentos objetivos y de teorías que abarcaban poco o nada del sistema auténticamente conductista.
El conductismo se basa en el principio de que todas las conductas son aprendidas y en algún momento de la vida se asocian a estímulos favorables o desfavorables adoptando así una connotación que va a mantenerse posteriormente. Desde este planteamiento se explica la ansiedad como resultado de un proceso de condicionamiento, de manera que los sujetos que la padecen han aprendido erróneamente a asociar estímulos en principio neutros a acontecimientos vividos como traumáticos y, por tanto, amenazantes, de manera que cada vez que se reproduce el contacto con dicho estímulo, se desencadena la angustia asociada a la amenaza.
Este modelo puede explicarnos satisfactoriamente la agorafobia así como el desarrollo de fobias específicas, pero es más inconsistente a la hora de explicar la génesis de las crisis de angustia espontáneas.
Durante largo tiempo, la psicología fue concebida como «Ciencia de la vida mental» (William James, 1890). Es decir, las primeras investigaciones científicas se centraron en la vida mental consciente de los seres humanos.
En el continente americano, Skynner había acuñado el término de "terapia de la conducta" para agrupar a todas aquellas técnicas que, derivadas directamente de los principios del aprendizaje y del ambientalismo americano, permitían modificar la conducta del yo que buscaba ayuda por sus problemas psicológicos. Entonces Skinner escribe: si el yo seguía los principios del razonamiento científico no sólo podría lograr un autentico Estado de Bienestar, sino que además todos sus males, incluso los psíquicos, le serían aliviados con el nuevo credo. Este Estado solo es posible alcanzarlo si se seguían fielmente los principios de la Ley del Refuerzo, si se aprendía de modo conveniente, a responder de forma adecuada a los estímulos que estaban en el ambiente; en definitiva si se convertía en un ser racional capaz de controlar su conducta. Las percepciones, las emociones, los pensamientos, los recuerdos, todo aquello que él creía íntimo y privado, oculto e interno y que nadie podía conocer mejor que él, se tornaban, gracias a la ciencia, en algo superfluo, solo importaba su conducta, su manera de responder a las contingencias ambientales y estas, cómo no, podían ser controladas y dominadas por él, gracias a su científico terapeuta.
Ya no es necesario que el Yo presente algún tipo de trastornos para acudir a ver a su terapeuta, basta con que se sienta incomodo consigo mismo, o con quién quiera estar mejor, o con que desee aprender algo nuevo. Puede consumir terapia para mejorar su autoestima, para modificar sus habilidades sociales, para solucionar sus problemas en las relaciones interpersonales y, también, para quitarse sus miedos, sus fobias, sus ansiedades y todo aquello que perturbe su Bienestar. El Yo comienza a tornarse débil, no sabe vivir bien sin su terapeuta.
Por otro lado, los terapeutas de la conducta habían comenzado a descubrir sus limitaciones. El Yo estaba empeñado en llevar a la terapia sus pensamientos, sus emociones y su peculiar forma de ser, por lo que era necesario ocuparse, también, de todos esos procesos. La terapia de conducta luego se trasforma en Cognitivo-Conductual. El control de pensamientos se asocia con las practicas de control de estímulos.
Mientras que en la psicoterapia europea ha predominado una orientación psicodinámica, la psicoterapia americana ha estado muy influida por la psicología conductual. Empezando por Watson e Ivan Pavlov, y continuando por Thorndike y Skinner, el centro de estudio se desplazo desde la introspección y el estudio de la mente, hacia el desarrollo y examen de los principios de adquisición y cambio de la conducta.. En este proceso la mente se redujo a la condición de "caja negra" ya que no podía observarse por otros individuos.
El conductismo subraya dos principios explicativos: el condicionamiento clásico, basado en el aprendizaje por asociación y el condicionamiento operante, basado en el aprendizaje por las consecuencias. La psicoterapia conductual desarrollo intervenciones desde ambos principios. Por ejemplo, la desensibilización sistemática, en el cual se conduce a los clientes hacia escenas progresivamente más ansiógenas en estado de relajación, se baso en el condicionamiento clásico. El refuerzo positivo se utilizó en una gran variedad de contextos y situaciones para condicionar conductas apropiadas mientras que la extinción (ausencia de refuerzo) fue utilizada para eliminar conductas no deseables. Una implicación importante de la terapia de conducta fue su carácter relativamente ahistórico. Puesto que todas las conductas eran aprendidas, también se podrán extinguir y adquirir un nuevo aprendizaje. Por lo tanto no era necesario preguntar sobre el pasado, sólo sobre las contingencias reforzadas presentes mantenedoras de los problemas de conducta. La filosofía occidental de la casualidad linear es la metáfora guía del conductismo.
La psicología y la psicoterapia conductista se convirtieron en una fuerza importante en la psicología clínica americana durante 30 años; y desde luego, en algunos ámbitos todavía mantiene su influencia en nuestros días. Sin embargo diversos factores fueron responsables de la paulatina pérdida de importancia; por ejemplo las técnicas conductistas funcionaban la mayoría de las veces, no lo hacían siempre.
En la década de los 30, J. B. Watson intentó, de un modo grandilocuente, cambiar la imagen de la Psicología americana y solucionar las habituales enfermedades sociales y económicas de la especie humana al desterrar toda forma de introspección y evidencia de procesos cognicitivos a un estado de inexistencia arbitrariamente declarado.
La modificación de la conducta o terapia conductual puede ser definida como la aplicación sistemática de los principios psicológicos del aprendizaje en la modificación de la conducta humana.
En los últimos 20 años la modificación de la conducta ha experimentado un crecimiento gigantesco. La modificación de la conducta ha demostrado ser efectiva y económica en una amplia variedad de sitios, desde las aulas escolares hasta los hospitales mentales y la comunidad. Y además la modificación de la conducta puede demostrar claramente relaciones de causa-efecto.
Un comienzo de la terapia conductual puede situarse en loa experimentos y escritos del fisiólogo ruso Ivan Pavlov Franks (1969). Los estudios clásicos de Pavlov (1927,1928) sobre los reflejos condicionados y las variables que los controlan, fueron el terreno fértil para sus posteriores especulaciones sobre la parte desempeñada por el condicionamiento en la conducta humana anormal.
En América, Thorndike (1913) encabezó nuevos estudios acerca de resolución de problemas y aprendizaje. Su ley del afecto, la conducta se aprende en función de su afecto, permanece como un hito. Sin embargo el trabajo y la personalidad de J. B. Watson estableció una dirección que en gran medida los psicólogos estadounidenses todavía continúan. Watson y Rayner (1920) demostraron dramáticamente el aprendizaje del miedo en un niño. Se adjudica a Mary Cover Jones (1924), estudiante y colaboradora de Watson, la primera aplicación verdadera de la terapia conductual.
La terapia conductual de ha desarrollado, en parte, como una reacción contra el tratamiento psicodinámico y una alternativa al mismo.
A finales de la década delos 50, tres desarrollos aislados, en tres diferentes partes del mundo, condujeron simultáneamente hacia la moderna terapia conductual. En los Estados Unidos, Skinner (1938, 1953) tuvo un profundo efecto en la Psicología. Su investigación sobre aprendizaje (condicionamiento operante), su método de clarificación, demostrando relaciones de causa-efecto en los organismos individuales (análisis experimental de la conducta), y la amplia gama de trabajo de sus prolíficos estudiantes, contribuyeron a los métodos de comprender y cambiar la conducta que fueron formando una base de principios establecidos.
La década de los 60 presenció una proliferación de la modificación de la conducta. En este período continuaron los conflictos entre el enfoque psicodinámico y el enfoque conductual. Los teóricos psicodinámicos opinaron que la tentativa ingenua de tratar simplemente los síntomas (conductas) a la vez que se ignoraban las "causas" internas no conduciría a un cambio ulterior o, al menos, conduciría necesariamente a una "sustitución del síntoma".
Este período contempló diversos intentos fracasados de unir el psicoanálisis y la terapia conductual, por lo tanto la separación continúa.
En la década de los 70, así como en la de os 80, la modificación de la conducta ha tomado numerosas "direcciones nuevas", podemos citar entre ellos a Krasner (1971), la terapia de modificación de conducta cognoscitiva de Meichenbaum (1971-1975), el modelo conductual de terapia racional-emotiva de Ellis (1962).


Breve Historial
&mWilliam James, entre 1875 y 1876, impartió un curso de Psicología Experimental. La primera conferencia de Psicología a la que asistió fue la suya propia.
&mEn 1879, William Wundt inició en la Universidad de Leipzig (Alemania) el primer laboratorio de Psicología, Wundt fue el primero que denominó a sí mismo como psicólogo y calificó su práctica como de laboratorio psicológico.
&mEl primer libro de consulta científica de Psicología en América "Psychology" fue publicado en 1886 por Jhon Dere.
&mLa primera cátedra de Psicología en el mundo se creó el año de 1888 en la Universidad de Pennsilvania, siendo nombrado como su titular James Mackeen.
&mSe funda la American Psychological Association, en el año de 1892, debido al esfuerzo de G. Stanley Hall, que fue su primer presidente.
Desarrollo Temprano:
&mSe caracterizó por un periodo de sistemas psicológicos. Estos sistemas intentaron explicar todo el comportamiento partiendo de un conjunto básico de principios. Aunque ninguno tuvo mayor importancia, contribuyeron significativamente al desarrollo de la Psicología.